El hermano separado Daniel Sapia, bautista, dueño del sitio web "Conoceréis la Verdad" -así lo llamó él-, publicó una entrevista realizada por los periodistas Rodrigo Vera y Sanjuana Martínez, de la revista Proceso, que salió en el número 1414 de dicha publicación.
El título de la entrevista, Las Guadalupanas, la mexicana hija de la española, llamó sin duda la atención de Sapia, quien en un breve intercambio conmigo calificó dicha entrevista como "demoledora contra la veracidad de la Aparición"... bueno.
Ahora bien, a mí no me interesa menos que a Sapia la publicación. No porque la considere "demoledora", ni mucho menos. En realidad, como vamos a ver, en un estudio serio, dicha entrevista a duras penas merece considerarse. La importancia de la entrevista no radica en su contenido (¡vaya un "contenido"!), sino en su difusión.
La revista Proceso es una publicación de amplia extensión en la República Mexicana, y puesto que la católica es la fe mayoritaria de México, muchos católicos llegan a leer Proceso. Eso no está mal, al contrario, es necesario conocer las opiniones diversas e inclusive contrarias a la fe católica, analizar posturas, evaluar argumentos, y sacar conclusiones. Claro que para esto se necesita una formación al menos básica, que permita estudiar de verdad, con método y conocimiento, publicaciones como ésta de Proceso.
Lo que me preocupa, es que muchos católicos no tienen esa formación básica, y son presa fácil de declaraciones, publicaciones, propaganda o proselitismo que viene de fuentes no-católicas, o que, como es el caso de esta entrevista de "Las Guadalupanas...", completamente contraria a la fe mayoritaria del pueblo mexicano en la Aparición de Nuestra Señora de Guadalupe. Mis comentarios a esta entrevista sólo intentan ser un granito de arena, que a la vez que sea provechosa a los interesados en el fenómeno guadalupano, sirva para exponer las fallas e insuficiencias de quienes intentan (como muchos, infructuosamente), detener o contrariar este fervor guadalupano.
Jesús Hernández (Junio 2007)
Análisis de la Entrevista
La entrevista la realizaron Vera y Martínez en España, a los encargados del monasterio de Guadalupe de Cáceres de Extremadura. Allí en ese santuario se venera desde hace varios siglos a Nuestra Señora de Guadalupe, de la cual también se cuenta, al igual que de la Mexicana, una Aparición Milagrosa.
La de España se reconoce, tanto por sus devotos como por los eclesiásticos, como una leyenda. Lo que contrasta con la Virgen de Guadalupe de México, cuya Aparición no sólo se sostiene como verídica e histórica por la mayoría de sus devotos, sino que es formalmente reconocida como tal por la Santa Sede, que inclusive canonizó al vidente, el indio Juan Diego.
Ahora, al parecer, la gran devoción -que ya alcanza niveles globales- a Nuestra Señora de Guadalupe de México, ha causado molestia o al menos incomodidad en algunos prelados del monasterio extremeño, los cuales sostienen que la devoción mexicana tiene sus raíces en la devoción española, y no en una Aparición milagrosa (mariofanía).
A estos prelados eligieron los entrevistadores para su nota. Después de leerla detenidamente, encuentro varios puntos que me interesa comentar, pero también, una circunstancia que se repite varias veces a lo largo de la entrevista: falta constante e injustificada de citas históricas, que, de acompañar a las afirmaciones de los entrevistados, debían probar sus dichos. Sin ellas falta demasiado. Vamos a estudiar, pues, fragmentos de dicha entrevista, publicada por Sapia en su sitio:
COMENTARIOS A LA ENTREVISTA:
|
Palabras de fray Sebastián García (cronista del monasterio de Guadalupe de Extremadura):
|
"El Papa Juan Pablo II vino a visitarnos en noviembre de 1982. Es indiscutible la estima tan grande que le tiene a la Virgen de Guadalupe de México. Pero se dio cuenta de que aquí están sus orígenes. Dijo que antes de haber ido a la Basílica del Tepeyac, debió haber venido aquí para comprender mejor la devoción mexicana."
|
Tenemos a la vista la homilía que el 4 de noviembre de 1982 pronunció S.S. Juan Pablo II en el monasterio de Guadalupe de Extremadura. En éste se encuentran unas palabras dedicadas al santuario guadalupano de México, al que sencillamente llama "homónimo" del extremeño. [ver Aquí]. Necesitamos mejores pruebas para creer que "se dio cuenta" de lo que el p. García nos comenta. Suponiendo, pues, que Juan Pablo II tuviera todavía dudas sobre la devoción mexicana, volvió a visitar México después de visitar España, y en 1990, en el marco de su segunda visita pastoral a México, beatificó a Juan Diego, el vidente. De ahí que si todavía "no comprendía" del todo la devoción mexicana, por lo visto no le quedaron dudas sobre ésta 8 años después.
...de lo cual resulta que: -Falta una cita histórica: que pruebe que Juan Pablo II "se dio cuenta de que los orígenes de la Virgen Mexicana están en Extremadura y no en México".
|
Pregunta de los entrevistadores a fray Sebastián García:
|
--¿Cuántos fieles reciben ustedes al año?
--Alrededor de medio millón. Cifra muy menor a la de quienes van al santuario del Tepeyac, cuya Virgen además se convirtió en un símbolo nacional, en un signo de la identidad mexicana. La copia se ha hecho más famosa que la original. O podríamos decir, valga la expresión, que la hija es más que la madre.
|
No poca envidia se trasluce en éstas palabras de García. Ahora resulta que de María existen "copias", que una misma persona (la Santísima Virgen María), es a la vez madre e hija de sí misma. Ni tampoco por la mera imagen atina el p. García. ¿Así que "la copia" y "la original"? Más, una copia debe ser igual a su original al menos en los grandes detalles, ¿lo es en éste caso, la mexicana de la española?

Virgen de Guadalupe de Extremadura |

Virgen de Guadalupe de México |
Yo pregunto al imparcial lector. ¿Parece una de éstas imágenes "copia" de la otra? En otra sección de la entrevista se queja fray Sebastián de que pocos mexicanos saben que hay una Virgen de Guadalupe en España... ahora bien, quizá sean menos todavía los que sepan cómo es la Virgen extremeña, y comparándolas no se admite parecido.
|
Comentario de los redactores:
|
Fray Sebastián García refiere que, durante la conquista de la Nueva España, "familias enteras de españoles propagaron la devoción a la Virgen en el nuevo mundo, al igual que los primeros misioneros". Sin embargo, aclara que la imagen difundida no era la de la "Virgen titular", sino la de la Virgen de Guadalupe que está en el coro del santuario.
Dice: "La iconografía de la Virgen del coro la reproducían los propios monjes del monasterio, que eran habilidosos dibujantes y pintores. Ellos repartían estampas con esa imagen, que ya estaba en el coro en 1498".
|
Yo lo que quiero saber es de dónde sale ese dato de las "estampas repartidas por los monjes del monasterio", y más aún, que se sepa la iconografía contenida en dichas "estampas". Porque he visto códices, el Lienzo de Tlaxcala, diversos dibujos indígenas posteriores a la Conquista, y esa famosa "Virgen del coro" no aparece por ningún lado. No sé de ningún testimonio histórico de la Conquista sobre esos detalles. Concibo como probable que los españoles repartieran "estampas", a pesar de que antes de 1539 no había imprenta en México -ese año llegó la de Juan Pablos-, y aunque ésta haya impreso dichas "estampas", o éstas fueran hechas a mano, falta demostrar que reproducían a la "Virgen del coro".
...de lo cual resulta que: -Falta una cita histórica: que pruebe que "los monjes repartían estampas con la imagen de la Virgen del Coro del santuario de Extremadura".
|
Pregunta de los entrevistadores a fray Sebastián García:
|
--¿Por qué eligieron a la del coro para evangelizar América?
--Porque eran muy celosos con su imagen titular. Muy reservados en ese aspecto, temían que otros santuarios la reprodujeran con exactitud y la colocaran en sus altares. Eso pasó con la guadalupana de México, que pintó el indio Marcos Cipac, pero tomando como modelo a nuestra Virgen del coro.
|
El celo ni nos extraña, porque el mismo fray Sebastián lo sigue manifestando, y no digamos ya por la imagen, sino por el mismo nombre de Guadalupe. Después de esto, sólo encontramos la afirmación tajante de que la Guadalupana de México "la pintó el indio Marcos Cipac". Tocaremos más adelante esto... ya que fray Sebastián no abundó sobre el asunto.
...de lo cual resulta que: -Falta una cita histórica: que pruebe que "Marcos Cipac", o cualquier otra persona, pintó a la Guadalupe Mexicana "tomando como modelo a la Virgen del Coro".
|
Comentario de los redactores:
|
La Guadalupe del coro está situada frente al altar, hasta el otro extremo de la nave del santuario. Mira de frente a la imagen titular... Y sí, es muy similar a la Virgen del Tepeyac: rayos dorados salen detrás de su manto, y bajo sus pies hay una luna sostenida por un querubín. La diferencia es que ésta lleva al niño Dios en su regazo.
|

Virgen del Coro del santuario extremeño |

Virgen de Guadalupe de México |
Dicen los entrevistadores: La diferencia es que ésta lleva al niño Dios en su regazo.. Bueno, yo los invito a fijarse mejor y verán más diferencias: La postura es totalmente diferente, la Virgen del Coro lleva el cabello al aire, mientras que la de México lo lleva cubierto. La diferencia más importante: los colores. A los entrevistadores éste detalle pudo parecerles poco importante, pero en el caso de la cultura azteca, destinataria de ésta Aparición, los colores, disposición y detalles de la imagen eran muy importantes. Y ahí se refuerza otra diferencia, la del coro tiene el manto cerrado, en cambio a la mexicana se le puede ver gran parte de la túnica rosa, la cual está llena de símbolos y dibujos con connotación indígena, los rayos que rodean a una y a otra son diferentes, y la segunda tiene un aura a su alrededor del que carece la Virgen del Coro. La primera está situada detrás de la luna que la sostiene; la mexicana, en cambio, pisa tan directamente la luna, que parte de su vestimenta la cubre. Y en su composición o hechura, la del coro es escultura tallada en madera, la mexicana está plasmada en tela. La Guadalupana de México ha sido examinada por científicos que han dictaminado cosas como que no hay ahí colorantes vegetales, animales o minerales (Richard Kuhn, 1936), que en sus ojos se reflejan imágenes humanas (Torija Lavoignet, Salinas Chávez, Aste Tönsmann), que gran parte de la imagen es inexplicable en su hechura, pues no hay pinceladas ni técnicas conocidas utilizadas en ella (Callaghan y Smith). Nada de eso se ha dicho, que yo sepa, sobre la Virgen del coro. El tono de la piel también es diferente... en fin, si al principio, en un primer vistazo, parecían similares, al observarlas con atención aparecen numerosas diferencias. Mientras no se explique el por qué de tantas diferencias si supuestamente una es "copia" de la otra, y la ausencia de cualquier testimonio que conecte una con otra, es suposición gratuita afirmar que la Mexicana es copia de la Española.
|
Pregunta de los entrevistadores a fray Sebastián García:
|
--¿Por qué la de México no lleva niño?
--Porque los misioneros vieron que los indígenas no estaban capacitados para comprender la concepción virginal de Cristo. Y para no meterse en barullos, la pusieron sin niño.
|
Esta "explicación" adolece de simplismo. El representar a María con el niño no implica per se que dicho niño haya sido concebido virginalmente. Un idea tal como concepción virginal requiere ser explicada, y una mujer con un niño en brazos no representa dicha concepción virginal.
Por otro lado, pronto se dieron cuenta los misioneros que la concepción virginal no era desconocida entre los indios. Los mismos aztecas creían que su dios tribal, Huitzilopochtli, había sido concebido sin concurso de hombre, por la diosa Coatlicue.
Mas no hay que extenderse demasiado en esto. Fray Sebastián García, al aventurarse a dar esta ingenua explicación, cayó en una contradicción indigna de un historiador:
-Antes dijo que los monjes españoles repartían estampas con la Virgen del Coro (que por supuesto, tiene un niño en brazos), para fomentar la devoción mariana...
-Y ahora nos dice que "siempre no", que los misioneros "se dieron cuenta" (¿por qué será que fray Sebastián sabe de lo que "se da cuenta" todo mundo?), que los indios "no estaban capacitados para entender la concepción virginal", y por eso, pusieron una "Virgen sin niño".
Así que en esa Nueva España imaginaria, los españoles repartían estampas con la Virgen CON NIÑO, pero al mismo tiempo los misioneros "para no meterse en barullos", la pusieron SIN NIÑO (?)
...de lo cual resulta que: -Falta una cita histórica: que pruebe que los misioneros tomaron la decisión de enseñarles a los indios una Virgen sin niño en brazos, y al mismo tiempo, falta conciliar esto con la hipótesis de que los españoles repartían estampas con la imagen de la Virgen del Coro.
|
Comentario de los redactores:
|
Por su parte, el historiador Arturo Álvarez Álvarez, con base en documentos del siglo XVI, ha abundado sobre los inicios de la devoción guadalupana en el cerro del Tepeyac, promovida por los misioneros que levantaron ahí una ermita a la Virgen de Extremadura, la cual era atendida por los religiosos del convento de Santiago Tlatelolco.
|
Lamentablemente siguen faltando citas históricas. Los entrevistadores apuntan que Arturo Álvarez hizo su trabajo "con base en documentos del siglo XVI". Pero nosotros no tenemos ni idea de qué "documentos" sean esos, ni que digan los dichosos "documentos". Mientras eso siga faltando, no hay constancia de nada.
La segunda afirmación es mas que insuficiente... es insostenible históricamente. Dicen que la devoción guadalupana inició por razón de una "ermita levantada por los misioneros en el Tepeyac, en honor de la Virgen de Extremadura". La pregunta es, ¿Dónde consta tan peregrino episodio?
Fray Bernardino de Sahagún, cuando años después escribió su Historia General de las Cosas de Nueva España, llega a hablar de la Iglesia del Tepeyac, y dice que "no se sabe de cierto" cuál es el origen de dicha devoción. Si la ermita fue levantada y mantenida por misioneros (franciscanos) de Santiago Tlatelolco, ¿Cómo es posible que Sahagún, franciscano también, y muy informado sobre los pormenores del Virreinato, dijera ignorar el origen del culto, y aún se permitiera llamarlo "invención satánica"?
Para ampliar el tema:
-Texto de Fray Bernardino de Sahagún (Ap. sobre supersticiones del Libro XI de la Historia General de las Cosas de Nueva España:
[ver Aquí]
"Cerca de los montes hay tres o cuatro lugares donde solían hacer muy solemnes sacrificios, y que venían a ellos de muy lejanas tierras. El uno de estos es aquí en México, donde está un montecillo que se llama Tepeacac, y los españoles llaman Tepeaquilla y ahora se llama Nuestra Señora de Guadalupe; en este lugar tenían un templo dedicado a la madre de los dioses que llamaban Tonantzin, que quiere decir Nuestra Madre; allí hacían muchos sacrificios a honra de esta diosa, y venían a ellos de muy lejanas tierras, de más de veinte leguas, de todas estas comarcas de México, y traían muchas ofrendas; venían hombres y mujeres, y mozos y mozas a estas fiestas: era grande el concurso de gente en estos días, y todos decían vamos a la Fiesta de Tonantzin; y ahora que está allí edificada la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe también la llaman Tonantzin tomada ocasión de los predicadores que a Nuestra Señora la Madre de Dios la llaman Tonantzin. De dónde haya nacido esta fundación de esta Tonantzin no se sabe de cierto, pero esto sabemos de cierto que el vocablo significa de su primera imposición a aquella Tonantzin antigua, y es cosa que se debía remediar porque el propio nombre de la Madre de Dios Señora Nuestra no es Tonantzin sino Dios y Nantzin; parece esta invención satánica para paliar la idolatría debajo la equivocación de este nombre Tonantzin y vienen ahora a visitar a esta Tonantzin de muy lejos, tan lejos como de antes, la cual devoción también es sospechosa, porque en todas partes hay muchas iglesias de Nuestra Señora, y no van a ellas, y vienen de lejanas tierras a esta Tonantzin como antiguamente."
|
Así que, o bien estas personas sabían más que Sahagún sobre los centros de culto en México -si es así tendrán que probarlo-, o bien lo que afirmaron fue puro invento.
...de lo cual resulta que: -Falta una cita histórica: que pruebe que el santuario del Tepeyac fue originalmente una ermita levantada por los misioneros en honor a la Virgen Extremeña.
|
Comentario de los redactores:
|
En su investigación denominada El primer siglo guadalupano (México, 1524-1648), Álvarez reproduce las cartas escritas en la Nueva España por fray Diego de Santa María, por el sacerdote portugués Antonio Freyre y por el propio virrey Martín Enríquez, en las que dan cuenta de dicha devoción. Algunos de estos escritos están dirigidos al rey Felipe II, quien siempre estuvo al tanto de la evolución del culto guadalupano.
Estas misivas -recalca el investigador- jamás mencionan la aparición de la Virgen al indio Juan Diego, como tampoco la mencionan en sus escritos fray Bernardino de Sahagún y el primer arzobispo fray Juan de Zumárraga, quien, según la tradición mexicana, fue testigo directo del milagro de las rosas.
|
Hacemos saber a los entrevistadores que ninguna de esas misivas publicadas por Álvarez (Freyre, Santa María, y Enríquez), prueban que la ermita fuera originalmente levantada por misioneros, en honor de la Virgen Extremeña. Incluso fray Diego de Santa María, quien era precisamente miembro del monasterio extremeño, atribuyó a los guadalupanos de México la copia del NOMBRE, NO DE LA IMAGEN. No hay mayor dificultad en comentar que si bien no se conservan escritos de Zumárraga mencionando la Aparición, consta que los hubo en un tiempo [ver Aquí].
|
Comentario de los redactores:
|
En entrevista, Arturo Álvarez dice convencido: "La Guadalupe de México se inspiró en ésta de España. No hay ninguna duda. Y que me perdonen si lo digo con toda crudeza. Pero yo llevo más de 50 años estudiando el tema de las dos Guadalupes, y así fue. Los hechos son irrefutables."
|
Primero diremos que ni el convencimiento personal, ni el tiempo que se lleve estudiando un asunto, garantizan que dicho estudio arroje resultados "irrefutables".
Para que los hechos sean irrefutables, deben estar sostenidos a su vez por pruebas irrefutables, pero Álvarez no nos comparte ninguna. En la entrevista se especula que la Guadalupana Mexicana es copia de una imagen mariana del coro del santuario extremeño, pero como ya probamos, ambas imágenes, si bien guardan un cierto parecido, tienen también muchas y notables diferencias, y sería imposible confundir una con otra. Nunca ha probado nadie que se haya hecho dado tal "inspiración", y con afirmaciones no probadas no se puede hablar de "hechos irrefutables".
Tampoco admitimos la pretensión de Álvarez de cerrar el debate, afirmando taxativamente que "no hay ninguna duda" de eso (el supuesto origen español de la Guadalupe mexicana). Dejará de haber dudas cuando se presente la constancia histórica de que -como dice él- "la Guadalupe de México se inspiró en ésta de España", y constancias históricas que anulen a las que existen sobre el origen milagroso (mariofánico) de la Virgen del Tepeyac.
|
Pregunta de los entrevistadores a Arturo Álvarez:
|
--¿Y dónde queda entonces la aparición de la guadalupana al indio Juan Diego, en diciembre de 1531?
--Ésa es una preciosa narración que, en su tiempo, nadie conocía, ni el propio Zumárraga, hasta que fue escrita más de un siglo después. Y la historicidad de Juan Diego no se puede demostrar. Doy sólo un dato que constata que la de México se inspiró en la Virgen española: al principio, la festividad en el Tepeyac era el 8 de septiembre, que es cuando aquí festejamos a la Virgen extremeña. Ya después se cambió al 12 de diciembre, para ajustarla con la fecha que se pone en la leyenda de las apariciones. Dicho traslado debió realizarse por 1660.
|
La Guadalupana de México era festejada el 8 de septiembre porque el 8 de septiembre se festejaba a TODAS las advocaciones marianas. El 8 de septiembre es la festividad de la Natividad de la Virgen María en el calendario litúrgico católico, y por esa razón se celebraba la Guadalupana en esa fecha. Y el autor se equivoca por casi un siglo en la fecha en que se cambió la festividad al 12 de diciembre. Según Álvarez dicho traslado habría sido en 1660, pero fue en 1754, cuando la Sagrada Congregación de Ritos concedió la Misa y Oficio propios de Nuestra Señora de Guadalupe de México, con festividad el 12 de Diciembre. (Y es un historiador el que incurre en este error, y quien quiere convencernos de que lo que expone son "hechos irrefutables").
Y es improcedente este argumento; festejar a dos advocaciones el mismo día, no prueba que una advocación "sea inspire" en la otra. No sabemos, por lo tanto, a qué conclusión útil quiere llegar Álvarez con su observación. No sólo las advocaciones guadalupanas de México y España, sino todas las demás (Loreto, Peña de Francia, Ntra. Sra. de la Antigua, Ntra. Sra. del Camino, Dolores, de la Blanca, Santa María de Alarcos en Ciudad Real, Nuestra Señora de Altagracia de Garrovillas, Nuestra Señora de Araceli de Lucena, Nuestra Señora de Arbás de León, la Virgen de Arconada de Ampudia, la Virgen de los Baños de Fuencaliente, Nuestra Señora de la Barca de Mugía, la Virgen de Bienvenida de Puente del Arzobispo, Nuestra Señora de Bonrepós de Lérida, Nuestra Señora del Buen Suceso en varios lugares, Nuestra Señora del Burgo, de Alfaro, Virgen de los Caballeros de Villavieja de Yeltes, Virgen de la Calle, patrona de Palencia, Nuestra Señora de la Candela de Valls, Nuestra Señora de la Capilla, patrona de León, Nuestra Señora de la Caridad de Illescas, etc.) se celebraban ese día. ¿Es que acaso eso "prueba" que TODAS se inspiraron en la Guadalupana de Extremadura?
...de lo cual resulta que: -Falta una cita histórica: que pruebe que la razón de celebrar un tiempo ambas advocaciones el 8 de septiembre, es que una advocación "se inspiraba" en la otra, y también -Falta una cita histórica: que anule o pruebe como falsas las pruebas tanto de que la historia guadalupana se remonta al siglo XVI, como de la historicidad de Juan Diego [ver Aquí].
|
Pregunta de los entrevistadores a Arturo Álvarez:
|
--¿La Guadalupe de México es, entonces, obra del pintor Marcos Cipac, como sostienen algunos historiadores?
--Sí. Estoy totalmente convencido de ello. El indio Marcos fue uno de los más consumados pintores de ese tiempo, al grado de ser elogiado por el cronista Bernal Díaz del Castillo. Se inspiró en la Guadalupe del coro para pintar la Virgen radiada del Tepeyac.
|
Volvemos a insistir. Que Arturo Álvarez esté convencido de que "la Guadalupana de México es obra de Marcos Cipac", no es prueba de que así haya sido.
Ahora vemos la pregunta de los entrevistadores: --¿La Guadalupe de México es, entonces, obra del pintor Marcos Cipac, como sostienen algunos historiadores?.
Y yo pregunto, ¿Cuáles son esos historiadores que -según los entrevistadores- sostienen que la Guadalupana de México es obra de Marcos Cipac, y qué pruebas ofrecen para sostener esa afirmación?
Sin esos datos, por el momento dudamos del valor de la pregunta.
Ahora pasamos a lo que responde Álvarez. Dice: El indio Marcos fue uno de los más consumados pintores de ese tiempo, al grado de ser elogiado por el cronista Bernal Díaz del Castillo.
Es correcto si hablamos de "Marcos de Aquino", PERO NO si hablamos de "Marcos Cipac", que es el indio al que se refería la pregunta que le hicieron.
En el capítulo 91 de su Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España, Díaz del Castillo efectivamente elogia al indio "Marcos de Aquino" junto con "Juan de la Cruz y el Crespillo". En el capítulo 209 los vuelve a mencionar, pero ahora en vez de "Marcos" dice "Andrés de Aquino". Y por cierto que ni como "Marcos" ni como "Andrés", se le menciona como autor de la imagen guadalupana. En cuanto a "Marcos Cipac", sólo es citado en los Anales de Juan Bautista, y no se le menciona con las singulares dotes del "Marcos de Aquino", además de que en el año 1556 anota Juan Bautista a la Aparición Guadalupana, como milagrosa. Por último, en la Información de 1556 se supo por uno de los testigos que fray Francisco de Bustamante había dicho que la imagen era obra "del indio Marcos". ¿Marcos de Aquino o Marcos Cipac, u otro Marcos? No lo sabemos, y si don Arturo Álvarez está tan convencido y tan seguro de lo que dice, habrá de resolver este enigma, que ni el propio Joaquín García Icazbalceta pudo resolver. En esta línea de hechos, eso de que Marcos pintó a la Guadalupana del Tepeyac, es falso y carece de pruebas.
|
Para ampliar el tema:
-Página del Capítulo 91 de Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo:
[ver Aquí]
"Vamos adelante a los grandes oficiales de asentar de pluma y pintores y entalladores muy sublimados, que por lo que ahora hemos visto la obra que hacen, tenemos consideración en lo que hasta entonces labraban; que tres indios hay en la ciudad de México, tan primos en su oficio de entalladores y pintores, que se dicen Marcos de Aquino y Juan de la Cruz y el Crespillo, que si fueran en tiempo de aquel antiguo e afamado Apeles, y de Miguel Ángel y Berruguete, que son de nuestros tiempos, les pusieran en el número dellos"
-No pude ubicar la obra completa en Internet, pero en el capítulo 209 de la misma dice Díaz del Castillo:
""... no harán con sus muy sútiles pinceles las obras de los esmeriles, ni relicarios que hacen tres indios grandes maestros de aquel oficio, mexicanos, que se dicen Adrés de Aquino y Juan de la Cruz y el Crespillo".
-Los Anales de Juan Bautista en dos oportunidades mencionan (simplemente mencionan) a Marcos Cipac, pero no sólo no lo relacionan con la imagen guadalupana, sino que ni siquiera le atribuyen las grandes cualidades artísticas del "Marcos de Aquino" mencionado por el cronista de la Conquista:
"[157]§ Ahora a martes a 13 de junio del año 64, entonces, por orden del gobernador, conversaron a los pintores, personas de San Juan...
[159] Estas palabras fueron escuchadas por Juan Yaotlaloc, Mateo Xaman, Miguel Tepotzitolloc, Pedro Chimatl, Francisco Canpolihuiz, Miguel Xochitl, Antonio Hueton, Martín Yaotlalpan, Miguel Teyol, Martín Cocho, Miguel Matlalaca, Francisco Xinmamal, José Xochihua, Cristóbal Quauhtli, Marcos Cipac, Martín Momautli, Martín Mixcohuatl, alcuacil Pedro Ahuatzal, Antonio Tezcachimal. [Margen izquierdo, texto apaisado,: 19 personas]. El gobernador les conduce el pueblo, les cuida el pueblo, por esto así de esta manera hemos sido enviados, etc.
§ [294] El 8 de diciembre (no indica el año), cuando se celebró la fiesta de la Concepción, entonces un padre entró allá en la capilla, la casa de la pintura (tlacuilolcalli) fue a observar y admirar. Y llegó allá cuando pintaban: el alguacil Martín Mixcohuatl, Pedro Cocol, Francisco Xinmamal y Marcos Cipac".
-Información de 1556 mandada a hacer por el arzobispo Fray Alonso de Montúfar:
[ver Aquí]
El testigo Alonso Sánchez de Cisneros declaró, según la Información, "A la segunda dixo que le oyó decir al dicho provincial que él y todos los demas religiosos habian procurado con muy grande instancia de evitar que los naturales de esta tierra tuviesen su devoción y oración en pintura y en piedras, por quitarles la ocasión de sus ritos y ceremonias antiguas de adorar en sus idolos; y con esta devoción nueva de Nuestra Señora de Guadalupe, parecia que era ocasión de tornar a caer en lo que antes habian tenido; porque era una pintura que habia hecho Marcos, indio pintor, y que para aquella devoción aprobarla y tenerla por buena, era menester haber verificado los milagros y comprobádolos con copia de testigos..."
|
Recordemos que la Información de 1556 estuvo perdida desde el Siglo XVI hasta fines del XIX, y mientras tanto NADIE, absolutamente NADIE en ese intervalo habló de que Marcos hubiera pintado a la Guadalupana. Hubo dos destacables impugnadores en ese periodo (Juan Bautista Muñoz y Servando Teresa de Mier, ambos fuentes de consulta de Icazbalceta), y ninguno mencionó siquiera "la copia hecha por el indio Marcos". Recapitulemos para finalizar:
-Bernal Díaz del Castillo menciona a un indio "Marcos de Aquino", pero no como autor de la Guadalupana.
-Juan Bautista menciona a un indio "Marcos Cipac", pero no como autor de la Guadalupana (que el mismo Juan Bautista considera milagrosa).
-Fray Francisco de Bustamante en 1556 dice que "el indio Marcos" -sin decir apellido- pintó a la Guadalupana. Nadie lo respaldó en esa afirmación, ni en ese momento ni años después, ni siquiera tres siglos después.
-Así que... ¿Con qué elementos cuenta don Arturo Álvarez para autoconvencerse de que un "indio Marcos Cipac" pintó a la Guadalupana de México?
...de lo cual resulta que: -Falta una cita histórica: que pruebe que "algunos historiadores" sostienen la autoría de "Marcos Cipac", en el caso de la imagen guadalupana, -Falta una cita histórica: que pruebe que efectivamente "Marcos Cipac" pintó la imagen, y -apegándonos a la respuesta exacta de Álvarez-, -Falta una cita histórica: que pruebe que el "Marcos Cipac" mencionado en los Anales de Juan Bautista; es el mismo indio al que Bernal Díaz del Castillo llama "Marcos de Aquino".
|
Pregunta de los entrevistadores a Arturo Álvarez:
|
Lamenta (Arturo Álvarez) que en México no quiera aceptarse el vínculo entre las dos Guadalupes, lo cual se debe, en gran parte, dice, a la "exaltación patriótica" que provocó la independencia de México, luego de que Miguel Hidalgo enarboló, en 1810, un estandarte con la Guadalupe del Tepeyac para convertirla en Virgen primigenia y símbolo nacional.
|
Aquí pescamos a don Arturo Álvarez rezagado en noticias. La Virgen de Guadalupe Mexicana provocó exaltación patriótica desde 1737, año en que, por su intercesión y luego de las súplicas de los habitantes de la Nueva España, cesó una mortífera epidemia de peste que había asolado el Virreinato. El 26 de mayo de 1737 se proclamó a la Guadalupana Patrona de la ciudad de México. Diez años después, el 7 de enero de 1747 se le proclamó Patrona de la Nueva España. El 24 de Abril de 1754 la Sagrada Congregación de Ritos expidió en Roma un decreto que concedía Misa y Oficio propios de Ntra. Sra. de Guadalupe de México, con fecha de 12 de diciembre, y un mes después el Papa Benedicto XIV confirmaba el Patronato Nacional.
Y puesto que hasta el momento de estos últimos acontecimientos, Miguel Hidalgo era recién nacido, la exaltación patriótica ya existía desde hacía mucho tiempo, cuando él inició su lucha en 1810.
|
Palabras de Arturo Álvarez:
|
A nuestro monasterio también vino el arquitecto que levantó la nueva Basílica del Tepeyac, Pedro Ramírez Vázquez. Lo acompañaba su esposa. Como cualquier peregrino, besó el manto de la Virgen, recorrió el monasterio y conoció su historia. Al final, dijo: 'Ahora comprendo por qué en México no quieren hablarnos de esta Virgen de Guadalupe'."
|
Lo que nosotros comprendemos, es que, por defecto propio, don Pedro Ramírez no sabía nada de la Virgen de Extremadura. ¿Acaso pidió Ramírez a alguien (de México), que le hablara de la Virgen de Extremadura, y ese alguien se negó? De otro modo, no nos explicamos esa singular afirmación de que "...en México no quieren hablarnos (¿quienes, preguntaremos?) de la Virgen de Guadalupe de España".
En México, como en todo país civilizado, existen Enciclopedias de Historia, de Arte, de Geografía, y -siendo además un país mayoritariamente católico- no escasean los libros de devoción mariana. En muchas partes pudo don Pedro informarse acerca de la Virgen de Extremadura -como yo mismo lo hice-, y este comentario de Arturo Álvarez no reporta ninguna utilidad. ¿A quién le sirve enterarse de que Pedro Ramírez Vázquez ignoraba la existencia de la advocación guadalupana de Extremadura hasta visitar el santuario de la misma?
|
Comentario de los redactores:
|
El cronista fray Sebastián García revela que Guillermo Schulenburg, el abad que fue expulsado del Tepeyac por no creer en las apariciones de la guadalupana, un día le habló por teléfono para tratar el tema:
|
Intentando aparentar mera casualidad, los entrevistadores contrabandean con el dato mentiroso de que Guillermo Schulenburg fue "expulsado del Tepeyac" por una razón simple: no creer en la Aparición Guadalupana. Primeramente, el Tepeyac es un lugar público, del que no se "expulsa" a nadie, salvo que esté perturbando la paz pública (en cuyo caso no se le "expulsa" sino que se le "aprehende").
En segundo lugar, ¿Qué cuentos nos inventan sobre Schulenburg? Fue abad de la Basílica de Guadalupe hasta que él mismo, por voluntad propia, renunció a su cargo. Ya antes había expresado que no creía en la Aparición Guadalupana, pero ni se le destituyó de su cargo, ni mucho menos se le "expulsó" de ningún lugar.
¡Que se Callen Todos!: Corripio; Dejen Opinar a Schulenburg
|
Dimitió Schulenburg
|
El ex arzobispo primado de México, vivió durante su gobierno eclesiástico al frente de la arquidiócesis más grande del mundo -hace ocho años- el mismo conflicto por la disputa en el control de la Basílica de Guadalupe y por las divergencias de creencias con Guillermo Schulenburg, respecto del milagro aparicionista ante Juan Diego, sin haberlo resuelto durante su periodo.
A un año de su retiro como arzobispo, Corripio Ahumada, cardenal aún en activo y jerarca a quien los representantes de la Santa Sede congregados aquí, dieron un trato suave, afectuoso y de deferencias, rompe su silencio y plantea una petición:
"¡Que se callen todos! para que ya no ataquen a la Iglesia; dejen a Schulenburg opinar como le parezca a él; que cada uno procure basar sus creencias acerca de la verdad de este asunto". El cardenal Corripio calificó de "muy especial", la manera de pensar de Schulenburg Prado sobre las apariciones, pero aclaró que es libre para opinar en relación a los hechos guadalupanos, "son opiniones muy personales y muy propias de él", resaltó.
Diario Excelsior, 7/Jun/1996 [ver Aquí]
|
Guillermo Schulenburg, abad de la Basílica de Guadalupe, anunció ayer que abandonará el cargo el 31 de octubre próximo, convirtiéndose en el último hombre que ocupará ese puesto desde 1751. Responsable durante 33 años del principal santuario mariano de América, encargado de la construcción del nuevo recinto guadalupano y centro de la polémica en torno a la existencia histórica del indio Juan Diego, Schulenburg se retirará --dijo-- a escribir sus memorias.
A la par del anuncio, el arzobispo primado de México, Norberto Rivera Carrera, informó a través de un comunicado de prensa, que el 25 de julio pasado aceptó formalmente la renuncia de Guillermo Schulenburg Prado a su cargo vitalicio y le ofreció ocupar la abadía emérita de la Basílica de Guadalupe.
Al dar a conocer su renuncia, leída en la homilía de las nueve de la mañana en la Basílica de Guadalupe, Schulenburg Prado aclaró que su decisión ``espontánea'' obedece a que cumplió 80 años.
El abad dijo a sus feligreses que ya transmitió los motivos de su retiro al papa Juan Pablo II, y que éste los aceptó.
Más tarde, en su oficina, dio su versión a los reporteros:
--¿Tuvo que ver su renuncia con las polémicas en torno a su persona?
--Nada, nada.
--¿A qué se refiere con una renuncia espontánea?
--Es espontánea porque ha dependido totalmente de mí. Nadie me ha pedido mi renuncia al cargo.
Diario La Jornada, 7/Sep/1996[ver Aquí]
|
Ahora los que quedan en evidencia son los entrevistadores, con un dato que ya no es simplemente vago... es FALSO.
...de lo cual resulta que: -Falta una cita histórica: que pruebe que Guillermo Schulenburg fue "expulsado del Tepeyac por no creer en la aparición guadalupana".
|
Pregunta de los entrevistadores a fray Sebastián García:
|
--Y durante la investigación vaticana para canonizar a Juan Diego, ¿los consultó, a ustedes, la Congregación para la Causa de los Santos? ¿Envió investigadores a este monasterio?
--No, que yo sepa. Tal vez consultaron nuestros libros que se encuentran en cualquier biblioteca de España. Quizá no les convencieron. No lo sé. Al Vaticano lo que le interesaba era comprobar la existencia de Juan Diego y las apariciones del Tepeyac.
|
Con semejante respuesta, el buen fray Sebastián demuestra que no tiene idea de lo que es un proceso de canonización. Y menos idea tendrá de lo que fue, en concreto, el proceso de canonización de Juan Diego.
Mons. José Luis Guerrero Rosado participó en 1990 en la causa de beatificación, y participó en 2002 en la causa de canonización.
Con motivo de la beatificación, publicó el libro Dos mundo de un indio santo, donde los jueces le hicieron las preguntas más intrincadas para complicar el proceso. Y por la canonización, Guerrero publicó el libro ¿Existió Juan Diego?.
En éste último describe el proceso desde el punto de vista canónico. ¿Qué significa ese proceso? La Congregación para las Causas de los Santos, encargada de aprobar la canonización, prácticamente sigue la consigna de complicar, dificultar, y hacer todo lo posible por impedir la causa. Para ello exigen pruebas rigurosas, extensas, hacen las preguntas más inimaginables, en fin, ponen un sinnúmero de dificultades a los postuladores de la causa, y para finalmente salir airosos, estos últimos tienen que probar con solidez contundente la veracidad de sus afirmaciones.
Al Vaticano no le interesaba canonizar a Juan Diego a toda costa, como insinúa el buen franciscano. Hay ya muchos miembros en el santoral católico, y uno más o uno menos no hace diferencia. Fue muy arduo el trabajo de los postuladores, antes de finalmente ver coronados sus esfuerzos con la Canonización de Juan Diego, una vez que despejaron todas las dudas no sólo sobre la existencia del vidente, sino sobre sus virtudes y su santidad.
En el siglo XVIII el papa Benedicto XIV ya había manifestado creer en la aparición guadalupana, concediéndole oficio y misa propios. El Papa León XIII autorizó la coronación solemne de la Guadalupana. El Papa Pío XI, al saber de la cruel persecución anticatólica que hubo en México entre 1917 y 1940, envió mensajes de aliento a los mexicanos, y en su encíclica Iniquis Afflictisque implora a la Virgen de Guadalupe a que consuele y ayude a sus hijos. El 12 de octubre de 1945 el Papa Pío XII envió un mensaje radiofónico en español, admirando y ponderando la Aparición Guadalupana.
Bastaba pues, si la Iglesia sencillamente quería canonizar a Juan Diego, decir: "Puesto que todos estos papas han creído en la Aparición, ésta es verdadera, canonicemos al indio"... PERO NO, el Papa y la Congregación, lejos de "dar por probado" nada, volvieron a empezar de cero, y exigieron la documentación más sólida, y las pruebas más contundentes, para aceptar la canonización de Juan Diego.
|
Palabras de fray Sebastián García:
|
--La devoción mexicana salió de aquí, ¡es cierto! Construimos una ermita en el Tepeyac, ¡es cierto! Y bueno, ya después pudo aparecerse la guadalupana, ¿por qué no? No son cosas contradictorias. En fin, nosotros respetamos mucho la decisión del Vaticano de canonizar a Juan Diego. El problema es que, en México, a la leyenda se le dio carácter de historia. Es una leyenda hasta el relato que habla de las apariciones, el Nican Mopohua.
|
Qué raro que a alguien que le parece falsa la aparición guadalupana, le parezca leyenda "hasta el relato de la aparición"... bueno.
Vamos a concederle a fray Sebastián que, con el grado de conocimiento que tiene del suceso guadalupano, le parezca "leyenda" lo que se narra en el Nican Mopohua. No olvidemos que él también afirmó que los monjes difundían estampas de la Virgen con niño, pero al mismo tiempo "para no meterse en barullos", la ponían sin niño. Evidentemente, "se las arreglaban" de algún modo, para ponerla con niño y sin niño al mismo tiempo.
Ahora, para evaluar qué tan cierto es eso de que "a la leyenda se le dio carácter de historia", yo le pregunto, ¿Son "leyenda" las Informaciones de 1666? [ver Aquí] ¿Conoce fray Sebastián dichos documentos?
¿Son leyenda todos los documentos existentes, que prueban el carácter histórico de la Aparición Guadalupana? [ver Aquí]¿Los conoce fray Sebastián?
Tendrá que estudiarlos, antes de afirmar así, con tanta tranquilidad, que las Apariciones "son leyenda".
(AQUÍ TERMINAN MIS COMENTARIOS A LA ENTREVISTA)
-¿Qué le falta a la entrevista?
Recapitulando, enlistemos las faltas de citas históricas que hemos resaltado a lo largo de la entrevista. Son las siguientes:
| 1.- |
Falta una cita histórica... |
...que pruebe que Juan Pablo II "se dio cuenta de que los orígenes de la Virgen Mexicana están en Extremadura y no en México". |
|
|
| 2.- |
Falta una cita histórica... |
...que pruebe que "los monjes repartían estampas con la imagen de la Virgen del Coro del santuario de Extremadura". |
|
|
| 3.- |
Falta una cita histórica... |
...que pruebe que "Marcos Cipac", o cualquier otra persona, pintó a la Guadalupe Mexicana "tomando como modelo a la Virgen del Coro". |
|
|
| 4.- |
Falta una cita histórica... |
...que pruebe que los misioneros tomaron la decisión de enseñarles a los indios una Virgen sin niño en brazos, y al mismo tiempo, falta conciliar esto con la hipótesis de que los españoles repartían estampas con la imagen de la Virgen del Coro. |
|
|
| 5.- |
Falta una cita histórica... |
...que pruebe que el santuario del Tepeyac fue originalmente una ermita levantada por los misioneros en honor a la Virgen Extremeña. |
|
|
| 6.- |
Falta una cita histórica... |
...que pruebe que la razón de celebrar un tiempo ambas advocaciones el 8 de septiembre, es que una advocación "se inspiraba" en la otra. |
|
|
| 7.- |
Falta una cita histórica... |
...que anule o pruebe como falsas las pruebas tanto de que la historia guadalupana se remonta al siglo XVI, como de la historicidad de Juan Diego. |
|
|
| 8.- |
Falta una cita histórica... |
...que pruebe que "algunos historiadores" sostienen la autoría de "Marcos Cipac", en el caso de la imagen guadalupana. |
|
|
| 9.- |
Falta una cita histórica... |
...que pruebe que efectivamente "Marcos Cipac" pintó la imagen. |
|
|
| 10.- |
Falta una cita histórica... |
...que pruebe que "Marcos Cipac" es el mismo indio que Bernal Díaz del Castillo llamó "Marcos de Aquino". |
|
|
| 11.- |
Falta una cita histórica... |
...que pruebe que Guillermo Schulenburg fue "expulsado del Tepeyac por no creer en la aparición guadalupana". |
Las 11 citas históricas faltantes, son, además, sobre los puntos más importantes que manejan los entrevistadores y entrevistados.
Sin esas citas, ¿Qué tanto puede valer la entrevista?-pregunto a los lectores.
Y al señor Sapia le pregunto: ¿Todavía sigue pensando que la entrevista "demuele la veracidad de la Aparición Guadalupana"?
Porque si fuera así, no tengo idea de por qué...
:::Jesús Hernández::: http://www.luxdomini.com -Junio 2007-
|