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La Iglesia Católica y el México Contemporáneo
 Cruz Franciscana |
Me gustaría rubricar el capítulo con este tema. Aquí ya no hay tanto "antiguadalupanismo"... aunque en México lo sigue habiendo. Al cesar la Persecución, el culto católico volvió poco a poco a la normalidad, y aunque hubo fricciones entre el comunismo y el anticomunismo, en los años modernos el país goza de libertad religiosa. Y la Virgen de Guadalupe sigue siendo la advocación más venerada de México, y los católicos recibieron varias "inyecciones" de gozo con las visitas del Papa Juan Pablo II a nuestro país.
En los últimos años la religión católica se ha visto nuevamente censurada, debido principalmente a algunos casos de sacerdotes pederastas, que han llamado la atención del país (y de los medios de comunicación), y han surgido, como respuesta al avance de muchas sectas, grupos católicos de promoción de la Fe, grupos de Apologética y grupos de Misioneros, y a uno de éstos últimos he tenido el gusto de ingresar.
Examinaré pues, más brevemente, algunos de los últimos sucesos en que se ha visto involucrada la Iglesia Católica Mexicana.
-La primera visita de Juan Pablo II a México: El viernes 26 de enero de 1979, aterrizó en el Aeropuerto Internacional de la ciudad de México, el Papa Juan Pablo II, electo el 16 de octubre de 1978.
Al descender del avión DC-10, el Papa, antes incluso de saludar al presidente de México, se arrodilló y besó el suelo mexicano.
El presidente, José López Portillo, lo saludó:
-Señor, sea usted bienvenido a México, que su misión de paz y concordia y los esfuerzos de justicia que realiza tengan éxito en sus próximas jornadas. Lo dejo en manos de la jerarquía y fieles de su Iglesia, y que todo sea para bien de la humanidad.
Juan Pablo II respondió:
-Esa es mi misión y mi ministerio. Tengo una gran satisfacción de estar en México.
Una multitud inmensa se había reunido para darle la bienvenida, y entre porras, aclamaciones, aplausos y campanadas, llegó a la Catedral Metropolitana, a celebrar la Misa, a la que concurrieron más de 100 mil gentes. En vez de moverse en helicóptero, pidió un vehículo abierto, para estar más cerca de la gente, y así llegó a la Delegación Apostólica, y posteriormente a "Los Pinos", residencia del Presidente, para tener una audiencia privada con López Portillo.

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Arriba: Su Santidad Juan Pablo II en el momento de salir del avión, en el Aeropuerto Internacional de la ciudad de México, el 26 de enero de 1979. Arriba a la derecha: El Papa, al descender del avión, se arrodilla para besar el suelo de México. (Clic para ver las imágenes con detalle) |
Al día siguiente los vecinos lo despertaron con las tradicionales "Mañanitas", y él partió, rodeado de gente, hacia la Basílica de Guadalupe, donde 9 mil gentes adentro y 200 mil afuera, asistieron a la Solemne Misa donde Juan Pablo II rindió filial homenaje a la Patrona de México, "la Morenita del Tepeyac".

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Arriba: Juan Pablo II en el momento en que llega a la Basílica de Guadalupe. Arriba a la derecha: Por primera vez un Papa celebra Misa en el santuario de la Patrona de México. (Clic para ver las imágenes con detalle) |
El 28 de enero el Papa salió para Puebla de los Ángeles. A lo largo de los 130 kilómetros que separan a Puebla de la capital de la República, se formó una inmensa valla humana, donde lo único que querían esos 4 o 5 millones de personas era ver al Papa. El Papa se sorprendió y se emocionó al ver el cariño y la espontaneidad del pueblo mexicano por acercarse a Él y manifestarle su aprecio, como verdaderos hijos suyos. Se detuvo varias veces en el trayecto (en San Martín Texmelucan y San Miguel Xoxtla), pasó frente a la Catedral de Puebla, y llegó al Seminario Palafoxiano a inaugurar los trabajos de la III Conferencia del Episcopado Latinoamericano.

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Arriba: El Papa en la autopista México-Puebla; 130 km. de valla humana. Arriba a la derecha: Juan Pablo II pasando por el zócalo de Puebla, frente a Catedral. (Clic para ver las imágenes con detalle) |
Volvió a México, y de ahí salió en avión para Oaxaca, donde fue recibido por 500 mil personas. Y de ahí se trasladó por tierra a Cuilapan, donde gozó de las danzas regionales oaxaqueñas y la Guelaguetza; posteriormente volvió a la ciudad de Oaxaca y saludó a la Virgen de la Soledad, patrona de la entidad, para luego decir Misa en la catedral de Oaxaca.
El 30 de enero voló a Guadalajara, la "Perla de Occidente", una de las ciudades más extensas y populosas del país, siendo recibido por tres millones de gentes y bandas de mariachis. Una pequeña se escabulló en el gentío y llegó ante el Papa a entregarle un ramo de flores. El Papa la levantó en brazos, mientras avanzaba a encontrarse con el gobernador de Jalisco y el arzobispo de Guadalajara. En el estadio Jalisco 100 mil personas escucharon su discurso, dirigido a los obreros. Posteriormente un millón de personas le hizo valla cuando se dirigió al santuario de la Virgen de Zapopan a celebrar Misa.
El miércoles 31 celebró misa privada en la Delegación Apostólica, acudió al Tepeyac, a despedirse de la Rosa Guadalupana. Ahí su mayor emoción fue ver a los 200 mil jóvenes que acudieron a despedirlo. A las 16:30 horas se despidió en el Aeropuerto. Miles de gentes se congregaron para recibir su bendición de despedida, y el avión despegó con rumbo al Aeropuerto Internacional de Monterrey, al norte de México. Mientras su avión sobrevolaba el cielo capitalino, desde abajo los mexicanos se despedían de él con miles de espejos dirigidos hacia arriba, reflejando el sol.
Llegó a Monterrey a las 5:00 de la tarde, siendo recibido por el arzobispo, por el gobernador de Nuevo León y por dos millones de católicos. En esta ciudad industrial, volvió a dirigirse a los obreros, para luego abordar el DC-10 que lo llevó de regreso a Roma.
He ahí un momento clave en la Historia de la Iglesia en México: la identificación clara y familiar del pueblo mexicano con el Vicario de Cristo, ¡México siempre fiel!
-La CELAM de Puebla y la Teología de la Liberación: Nota: Utilizo el término "Teología de la Liberación" por ser ese el nombre común con el que fue conocida esta corriente, más no por pensar que su teoría y su aplicación signifiquen "liberación".
En 1968 tuvo lugar la II Conferencia Episcopal Latinoamericana, en Medellín, Colombia. Al momento de subir al solio pontificio Juan Pablo II, se preparaba la III Celam, esta vez en México, en la ciudad de Puebla (mi ciudad natal y en la que resido actualmente). Con este motivo el Seminario Palafoxiano se dispuso como sede de tan magno evento.
En la Celam, el Papa, los teólogos y los prelados asistentes, tenían que resolver un punto expuesto por una nueva corriente dentro de la Iglesia: la Teología de la Liberación.
Los críticos liberales han juzgado a la Teología de la Liberación como una orientación de la Iglesia "hacia los pobres", como si la Iglesia NUNCA se hubiera preocupado por los pobres, y niegan que dicha Teología tuviera tintes marxista-comunistas. Y finalmente, se hace una contundente crítica a los prelados opositores a la Teología de la Liberación, acusándoles de "crucificar" a los "pobres" teólogos liberacionistas.
Así que hay que anotar algo sobre la Teología de la Liberación. Ésta, dejando aparte mayores aspectos teológicos (como la naturaleza de Cristo), en lo social enfatiza la distinción entre ricos y pobres, y en lugar de proponer solucionar el problema de la pobreza, propone que la Iglesia ahonde más esas diferencias, una especie de segregación de la Pastoral, para así hacer "pastoral de ricos" y "pastoral de pobres". Hasta los clérigos más ignorantes pueden ver en ello un reconocimiento de la existencia y perpetuidad de la "lucha de clases", concepto netamente marxista-comunista.
"La teología de la liberación, que busca partir del compromiso por abolir la actual situación de injusticia y por construir una sociedad nueva, debe ser verificada por la práctica de este compromiso; por la participación activa y eficaz en la lucha que las clases sociales explotadas han emprendido contra sus opresores" (GUTIÉRREZ Gustavo, Teología de la Liberación, p. 387.
Entre los prelados "liberacionistas" podemos mencionar al obispo de Olinda y Recife (Brasil), Mons. Hélder Cámara, el obispo de Cuernavaca, Sergio Méndez Arceo, y el teólogo franciscano Leonardo Boff.
El 28 de enero de 1979 Juan Pablo II inauguró la III Celam, cuyo tema era "La evangelización en el presente y en el futuro de América Latina". En el documento final, la Celam no aceptaba aplicar la Teología de la Liberación, y condenaba por partes iguales tanto al capitalismo salvaje como al marxismo-comunismo:
"Ambas ideologías señaladas -liberalismo capitalista y marxismo- se inspiran en humanismos cerrados a toda perspectiva trascendente. Una, debido a su ateísmo práctico, la otra, por la profesión sistemática de un ateísmo militante.". (documento de Puebla, n. 546)
En la cuarta parte, el documento de Puebla expresaba la solidaridad de la Iglesia Católica con los pobres, y enlistaba acciones de su Pastoral orientadas hacia ellos, pero sin comprometerse con la "lucha de clases" que pregonaban tanto el marxismo como la Teología de la Liberación. El motor del progreso es, acorde al cristianismo, el trabajo y el análisis de la situación social, para ubicar y corregir los factores que provocan la desigualdad social.
Tengo un comentario personal sobre el asunto de la Teología de la Liberación: La Iglesia llama pan al pan y vino al vino, y tenía que llamar marxismo a lo que era marxismo. Sin dejar de preocuparse por los pobres, la Iglesia no puede aceptar que el camino a seguir -existiendo clases sociales-, sea la "lucha" entre las mismas. La Iglesia no puede admitir que el principio del progreso sea el odio entre clases.
En simple sentido común, la lucha de clases no es justa, ni tampoco el modo en que la abordan los marxistas. ¿Por qué tiene que presentarse como malos a los ricos y buenos a los pobres? Estamos de acuerdo en que hay quienes sin merecerlo son ricos, y quienes sin merecerlo son pobres. Pero también existen quienes son ricos por haber trabajado, haberse esforzado y hacer capital honestamente, mismo que supieron administrar, y así construyeron un patrimonio. Y también existen quienes son pobres por no querer hacer esfuerzo, y por no intentar superarse a sí mismos.
De este modo, no sería lícita la "lucha de clases" para los que sólo armando pleitos buscan progresar, ni sería justo hacerles la guerra y quitarles propiedades, a los que con rectitud y esfuerzo acumularon las riquezas que ahora disfrutan.
Y por lo tanto, sólo hay un verdadero problema social con quienes se hacen ricos a costa de perjudicar a otros, y quienes son pobres por falta de oportunidades o por ser víctimas de injusticias.
Y un ejemplo del equilibrio fue Mons. Octaviano Márquez y Toriz, arzobispo de Puebla, a quien curiosamente muchos escritores izquierdistas han acusado de cómplice de las cúpulas más altas del poder (empresarios y gobierno), y de actuar en favor de la derecha. Señalar ésto último es inecesario, pues tanta libertad tienen ellos para ser de izquierda como "aquellos" la libertad de ser de derecha. Y Mons. Márquez efectivamente era conservador, en el sentido de que no aceptaba tonterías; pues la doctrina cristiana es una sola y no puede ser modificada por los hombres.
Mons. Márquez visitaba anualmente su arquidiócesis, visitaba parroquias en la sierra, parroquias rurales, y convivía con la gente y con sus sacerdotes. Visitaba también a los seminaristas de Puebla para impartirles los ejercicios ignacianos y darles instrucción (y ésto me lo platicó un ex-seminarista de aquella época). Así que sin ser marxista, ni comunista, Mons. Márquez supo atender a todas las clases sociales de su diócesis, y a atender, mediante cartas pastorales, los problemas que afrontaba su rebaño.
No se necesita pues, ser "liberacionista" ni socialista, ni de izquierda, para ser un verdadero pastor, y para trabajar por el bien social.
-Reanudación de relaciones diplomáticas con el Vaticano: La segunda visita de Juan Pablo II a México tuvo lugar en mayo de 1990. Uno de los mayores acontecimientos -en lo espiritual-, durante esta segunda visita, fue la beatificación de Juan Diego. Su visita pastoral abarcó en esta ocasión gran parte de la República: Chalco, Aguascalientes, San Juan de los Lagos, Durango, Chihuahua, Monterrey, Tabasco, donde pudo ver catolicismo donde décadas antes había tenido lugar la inicua opresión de Garrido Canabal, y Zacatecas. El 13 de mayo partió de regreso a Roma.
Esta segunda visita ya tuvo notas políticas. El secretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios, reiteró, durante la visita papal, que no se modificaría el artículo 130 constitucional, y elogió a Benito Juárez. En Tabasco, el líder perredista Andrés Manuel López Obrador, criticó los gastos hechos por las autoridades para la visita del Papa.
En respuesta, monseñor Genaro Alamilla Arteaga llamó "zopilotes" a los críticos antipapales, y declaró que las multitudinarias concentraciones para ver al Papa eran una forma de plebiscito nacional en favor de la Iglesia. También se criticó al Papa por algunas declaraciones en las que pronunció la consigna cristera ¡Viva Cristo Rey!, y llamó "mártires" a los caídos en la Cristiada.
Solo que los millones de voces que aclamaban al Papa ahogaban las pocas que se levantaban para criticarlo. En los eventos en Aguascalientes y en el Lago de Guadalupe, el Papa tocó temas como la libertad educativa y la libertad religiosa. Los periodistas extranjeros que cubrían la visita, mostraron su sorpresa de que un país que tan entusiastamente recibía al Papa, tuviera leyes antirreligiosas.
El PRI (Partido Revolucionario Institucional), con todo y ser el mismo PNR fundado por Calles, reconocía que existiendo libertad de pensamiento y de credo, era congruente admitir que en la política intervinieran personas creyentes, y que el estado debía renovar sus relaciones con el Vaticano. El propio Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano (hijo de Lázaro Cárdenas), se pronunció por admitir el voto de los sacerdotes.
El 9 de mayo de 1991 el presidente de México, Carlos Salinas de Gortari, visitó a Juan Pablo II en el Vaticano. En la entrevista, Juan Pablo II expreso su anhelo de que en México la Iglesia y el Estado colaboraran por el progreso social, en vez de confrontarse. Salinas, en su respuesta, describía el entusiasmo del pueblo mexicano por el Papa y lo invitaba a visitar nuevamente México.
En su Tercer Informe de Gobierno, ese mismo año, Salinas reconocía la existencia jurídica de la Iglesia, reafirmaba la separación entre Iglesia y Estado, pero reconocía la libertad de creencias de todos los mexicanos.
Luego de muchos debates en el Congreso, el 18 de diciembre de 1992 las cámaras aprobaron por mayoría de votos la reforma de varios artículos constitucionales (3º, 5º, 24º, 27º y 130º), en favor de la libertad religiosa. El PAN encabezó a los reformistas, mientras que el PPS (Partido Popular Socialista) pugnaba por mantener esas leyes retrógradas.
He aquí el artículo 24 tal como se encuentra en la Legislación Vigente:
ARTICULO 24. TODO HOMBRE ES LIBRE PARA PROFESAR LA CREENCIA RELIGIOSA QUE MAS LE AGRADE Y PARA PRACTICAR LAS CEREMONIAS, DEVOCIONES O ACTOS DEL CULTO RESPECTIVO, SIEMPRE QUE NO CONSTITUYAN UN DELITO O FALTA PENADOS POR LA LEY.
(REFORMADO MEDIANTE DECRETO PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACION EL 28 DE ENERO DE 1992)
EL CONGRESO NO PUEDE DICTAR LEYES QUE ESTABLEZCAN O PROHIBAN RELIGION ALGUNA.
(REFORMADO MEDIANTE DECRETO PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACION EL 28 DE ENERO DE 1992)
LOS ACTOS RELIGIOSOS DE CULTO PUBLICO SE CELEBRARAN ORDINARIAMENTE EN LOS TEMPLOS. LOS QUE EXTRAORDINARIAMENTE SE CELEBREN FUERA DE ESTOS SE SUJETARAN A LA LEY REGLAMENTARIA.
(REFORMADO MEDIANTE DECRETO PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACION EL 28 DE ENERO DE 1992)
(http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/fed/9/25.htm?s=/
El artículo 27 actual dice lo siguiente:
II. LAS ASOCIACIONES RELIGIOSAS QUE SE CONSTITUYAN EN LOS TERMINOS DEL ARTICULO 130 Y SU LEY REGLAMENTARIA TENDRAN CAPACIDAD PARA ADQUIRIR, POSEER O ADMINISTRAR, EXCLUSIVAMENTE, LOS BIENES QUE SEAN INDISPENSABLES PARA SU OBJETO, CON LOS REQUISITOS Y LIMITACIONES QUE ESTABLEZCA LA LEY REGLAMENTARIA;
(REFORMADO MEDIANTE DECRETO PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACION EL 28 DE ENERO DE 1992)
(http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/fed/9/28.htm?s=/
El artículo 130:
A) LAS IGLESIAS Y LAS AGRUPACIONES RELIGIOSAS TENDRAN PERSONALIDAD JURIDICA COMO ASOCIACIONES RELIGIOSAS UNA VEZ QUE OBTENGAN SU CORRESPONDIENTE REGISTRO. LA LEY REGULARA DICHAS ASOCIACIONES Y DETERMINARA LAS CONDICIONES Y REQUISITOS PARA EL REGISTRO CONSTITUTIVO DE LAS MISMAS.
(REFORMADO MEDIANTE DECRETO PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACION EL 28 DE ENERO DE 1992)
B) LAS AUTORIDADES NO INTERVENDRAN EN LA VIDA INTERNA DE LAS ASOCIACIONES RELIGIOSAS;
(REFORMADO MEDIANTE DECRETO PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACION EL 28 DE ENERO DE 1992)
C) LOS MEXICANOS PODRAN EJERCER EL MINISTERIO DE CUALQUIER CULTO. LOS MEXICANOS ASI COMO LOS EXTRANJEROS DEBERAN, PARA ELLO, SATISFACER LOS REQUISITOS QUE SEÑALE LA LEY;
(REFORMADO MEDIANTE DECRETO PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACION EL 28 DE ENERO DE 1992)
(http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/fed/9/131.htm?s=/
Esas son las leyes que actualmente nos rigen.
-Un Presidente arrodillado ante la Virgen de Guadalupe: El 2 de julio de 2000 se llevaron a cabo las elecciones para Presidente de la República, resultando triunfador el licenciado Vicente Fox Quesada, candidato de la derecha a través de la Alianza por el Cambio (formada por el Partido Acción Nacional y el Partido Verde Ecologista).
Este viraje en el poder ha dado mucho que hablar en los últimos años (y en los últimos años, debido al nuevo triunfo electoral de la derecha en julio de 2006). El 1 de diciembre del mismo año 2000, antes de rendir protesta como Presidente, ante el Congreso de la Unión, Fox acudió a la Basílica de Guadalupe, a encomendar su mandato a la Virgen Morena. Al finalizar su sexenio, el 30 de noviembre de 2006 por la noche, acudió nuevamente a agradecer a la Guadalupana por los frutos de su mandato presidencial.
Cuando el papa Juan Pablo II visitó México por última vez, en Julio de 2002, Fox acudió con su gabinete a recibirlo, y al acercarse, Fox besó reverentemente la mano del Papa. Esto le fue duramente criticado por publicaciones izquierdistas, como si la libertad de expresión sólo existiera para ellos.
Consideremos, a la luz de la Historia de México, lo que significa un Presidente besando la mano del Papa, ¡Un presidente mexicano, rindiendo homenaje al Romano Pontífice!
¿Podría eso esperarse de predecesores de Fox, como Cárdenas, Calles, Obregón, etc.??
¿Podría esperarse de ellos alguna expresión mínimamente respetuosa para la autoridad espiritual de la mayoría del pueblo mexicano?
El simple hecho de que Fox lo hiciera, demuestra que en México ya existía libertad religiosa, hasta las esferas más altas del poder, y los millones de personas que han celebrado la llegada del Papa prueban, para los más expertos en voluntad popular, que la mayoría de México sigue siendo cristiana, que México sigue siendo SIEMPRE FIEL.
El 1 de agosto de 2002 Fox asistió con funcionarios federales a la Misa solemne de Canonización de Juan Diego Cuauhtlatoatzin, en la Basílica de Guadalupe, recibiendo la comunión de manos del Papa.
Comparemos éste caso con los presidentes de la época de la Persecución... las cosas han cambiado, para bien, a Dios gracias.
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