| . | Investigación Documental sobre la Virgen de Guadalupe | . |

Yo me recreaba con el conjunto policromado de varias flores de Tonacaxóchitl que se erguían, sobrecogidas y milagrosas, entreabriendo sus corolas en presencia tuya. ¡Oh Madre Nuestra Santa María!;
Junto al agua cantaba [Santa María]. Soy la planta preciosa de escondidos capullos; soy hechura del único, del perfecto Dios: Soy la mejor de sus criaturas.
Tu alma está viva en la Pintura. Nosotros los señores le cantemos junto al Libro-Grande y le bailemos con perfección; y tú Obispo, nuestro único Padre, predica allí, en la orilla del agua.
Dios te creó, ¡Oh Santa María! entre abundantes flores; y nuevamente te hizo nacer, pintándote en el Obispado.
Artísticamente se pintó. ¡Oh! En el venerado lienzo tu alma se ocultó; todo allí es perfecto y artístico. ¡Oh! yo aquí de fijo habré de vivir.
¿Quién tomara mi ejemplo? ¿Quién conmigo irá? ¡Oh! Postraos en torno suyo. ¡Oh! Cantad con perfección, que mis flores y mis cantos se desgranen en presencia tuya. […]
Lloro y digo y advierto a mi alma que observe la verdadera razón de mi canto. ¡Oh! Que se funde, que prontamente sea hecha su casa terrenal; allí morarás, Alma mía, flor distinguida que su aroma difunde mezclándolo al de nuestras flores. ¡Oh! Vibrantemente brotan mis cantares, [en loor] del venerado y tierno fruto de nuestras flores que son perenne adorno.
La flor de cacao su perfume va esparciendo; difundiendo su aroma la flor de poyoma los caminos perfuma. Allí viviré yo, el cantor. ¡Oh! ¡Oh! Oid mis cantos que brotan tiernamente.
Me recreaban polícromas las flores olorosas,
las de tonaca-xóchitl, que entreabían milagrosas
y cual sobrecogidas, su corola aquel día
en tu presencia, oh Madre nuestra Santa María.
Tú, del agua a la orilla, cantabas: "Soy la Planta
preciosa de lozanos capullos, son hechura
del Perfecto, del Único Dios, su simple criatura;
aunque soy de sus obras la mejor, la más santa"
¡Tu alma, oh Santa María, viva está en la Pintura!
Los señores iremos, del Libro Grande y Santo
en pos, con perfección de danzas y de canto;
y tu, el Obispo que eres nuestro padre,a la orilla
del lago, nos dirás tu palabra sencilla.
Dios, oh Santa María, entre flores te creó
y te hizo nacer nuevamente al pintarte
allá en el Obispado. Bien se pintó con arte,
y con arte en el Lienzo sagrado se ocultó
tu amla. Aquí de fijo habré de vivir yo.
¿Quién tomará mi ejemplo y quién irá conmigo?
En su redor postrados, cantad con perfección.
Desgránese mis flores y cantos. Lloro y digo
a mi alma que observe del canto la razón.
Oh, que aquí en nuestra tierra prontamente se funde
su Casa; ¡pronto se haga! Allí habrás de morar,
Alma mía, mi Flor que su aroma difunde
con el de nuestras flores. Vibrante mi cantar
al venerado y tierno Fruto de nuestras flores
se alza, y mis rosas siempre le dirán mis amores.
Va la flor del cacao esparciendo su aroma;
perfuma los caminos, fresca, la flor poyoma...
Allí habré de vivir, ya que soy tu cantor:
oíd brotar mis cantos de enternecido amor.
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Bibliografía:
PEÑALOSA Joaquín Antonio, Flor y Canto de Poesía Guadalupana, Edit. JUS, 1a. Ed. 1987 |