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Investigación Documental sobre la Virgen de Guadalupe

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Pregón del Atabal
o
Teponaxcuícatl


Por Francisco Plácido
(primera mitad del siglo XVI)



Yo me recreaba con el conjunto policromado de varias flores de Tonacaxóchitl que se erguían, sobrecogidas y milagrosas, entreabriendo sus corolas en presencia tuya. ¡Oh Madre Nuestra Santa María!;

Junto al agua cantaba [Santa María]. Soy la planta preciosa de escondidos capullos; soy hechura del único, del perfecto Dios: Soy la mejor de sus criaturas.
Tu alma está viva en la Pintura. Nosotros los señores le cantemos junto al Libro-Grande y le bailemos con perfección; y tú Obispo, nuestro único Padre, predica allí, en la orilla del agua.

Dios te creó, ¡Oh Santa María! entre abundantes flores; y nuevamente te hizo nacer, pintándote en el Obispado.
Artísticamente se pintó. ¡Oh! En el venerado lienzo tu alma se ocultó; todo allí es perfecto y artístico. ¡Oh! yo aquí de fijo habré de vivir.

¿Quién tomara mi ejemplo? ¿Quién conmigo irá? ¡Oh! Postraos en torno suyo. ¡Oh! Cantad con perfección, que mis flores y mis cantos se desgranen en presencia tuya. […]

Lloro y digo y advierto a mi alma que observe la verdadera razón de mi canto. ¡Oh! Que se funde, que prontamente sea hecha su casa terrenal; allí morarás, Alma mía, flor distinguida que su aroma difunde mezclándolo al de nuestras flores. ¡Oh! Vibrantemente brotan mis cantares, [en loor] del venerado y tierno fruto de nuestras flores que son perenne adorno.

La flor de cacao su perfume va esparciendo; difundiendo su aroma la flor de poyoma los caminos perfuma. Allí viviré yo, el cantor. ¡Oh! ¡Oh! Oid mis cantos que brotan tiernamente.



Pregón del Atabal
o
Teponaxcuícatl


Versificación de Alfonso Méndez Plancarte


Me recreaban polícromas las flores olorosas,
las de tonaca-xóchitl, que entreabían milagrosas
y cual sobrecogidas, su corola aquel día
en tu presencia, oh Madre nuestra Santa María.

Tú, del agua a la orilla, cantabas: "Soy la Planta
preciosa de lozanos capullos, son hechura
del Perfecto, del Único Dios, su simple criatura;
aunque soy de sus obras la mejor, la más santa"
¡Tu alma, oh Santa María, viva está en la Pintura!

Los señores iremos, del Libro Grande y Santo
en pos, con perfección de danzas y de canto;
y tu, el Obispo que eres nuestro padre,a la orilla
del lago, nos dirás tu palabra sencilla.

Dios, oh Santa María, entre flores te creó
y te hizo nacer nuevamente al pintarte
allá en el Obispado. Bien se pintó con arte,
y con arte en el Lienzo sagrado se ocultó
tu amla. Aquí de fijo habré de vivir yo.

¿Quién tomará mi ejemplo y quién irá conmigo?
En su redor postrados, cantad con perfección.
Desgránese mis flores y cantos. Lloro y digo
a mi alma que observe del canto la razón.

Oh, que aquí en nuestra tierra prontamente se funde
su Casa; ¡pronto se haga! Allí habrás de morar,
Alma mía, mi Flor que su aroma difunde
con el de nuestras flores. Vibrante mi cantar
al venerado y tierno Fruto de nuestras flores
se alza, y mis rosas siempre le dirán mis amores.

Va la flor del cacao esparciendo su aroma;
perfuma los caminos, fresca, la flor poyoma...
Allí habré de vivir, ya que soy tu cantor:
oíd brotar mis cantos de enternecido amor.


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Bibliografía:



PEÑALOSA Joaquín Antonio, Flor y Canto de Poesía Guadalupana, Edit. JUS, 1a. Ed. 1987